Tumba

Miró a aquel extraño hombre a los ojos y, sin muchas dudas, firmó el papel.
No era la primera persona que veía firmar ese papel.
En estos últimos meses era algo habitual ver a varios hombres de traje acercarse a una persona en cualquier lugar- y a cualquier hora- para que signase un folio totalmente vacío en apariencia.

Nadie entendía nada, nadie se fijaba. Solamente pasaba.
Pero esos ojos azules que iluminaban su rostro azabache- de trabajar en la mina seguramente- captaron mi atención, no sé si era por lágrimas lúgubres o por ilusión, pero se hallaban recubiertos por una fina capa de agua, produciendo un fastuoso brillo en ellos floreciendo en mí sentimientos alegres.
No podía quitarle los ojos de encima, así que decidí seguirlo, o al menos lo intenté, ya que al cabo de un rato, una marabunta de gente luchando por sus derechos apareció, desapareciendo de mi vista aquel extraño hombre rendido, sin derechos por los que luchar.
-Mira que no había otro momento más oportuno-Refunfuñé ensimismada.
Pasaron los años y tal paradigma empeoró.
Todo el mundo quería saber que era dicho papel, escrutando cada barrio para hallar la persona y observarlo.
Lo que no sabían es que una vez visto, debes firmarlo.
Acabaron sucumbiendo, vendiendo el alma al diablo, destruyendo la idiosincrasia a cambio de placeres esporádicos, placeres como la emoción creada por el instante antes de descubrir el nuevo significado de la vida dirigida por aquellas personas sutiles y truculentas, súbitos del papel. Ya no queda nadie puro, incluso los niños lo firman, pues su inocencia, vaciada por sus padres, intenta ser rellenada de nuevo en vano.

Intenté no caer, mas en el intento perecí, me humillaban y estigmatizada, sucumbí a la presión social y sus modas, cavando mi propia tumba.

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10 Comentarios Agrega el tuyo

  1. muy bueno gracias por compartir

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    1. Es un placer, como siempre:)
      ¡Gracias por comentar!
      Un saludo.

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  2. carlos dice:

    Que poco dura la dicha en casa del pobre!!

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  3. Lea la letra menuda antes de firmar…

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    1. Siempre la pasamos por alto..

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      1. Craso error. Ahí están las cláusulas abusivas, los intereses usurarios, las condiciones punitorias. En más de un sentido. ¿Es que nadie tiene un sexto sentido?

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      2. Me da que el único sexto sentido existente de cara al público es el arácnido:P

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      3. Pues, habrá que recurrir a otros artrópodos, como el ciempiés (que tiene unas cuantas patitas para correr rápido), o la mariposa (con hermosas y amplias alas para volar).

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      4. Se podría mirar tranquilamente.
        Saludos!

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