Piensa

Nada es lo que parece.
Nos engañan todos los días.
Tratan de escondernos una verdad tan sabida por todos que se nos ha olvidado que existe.
Hubo un tiempo en que era una mentira, una mera conjetura que de tanta mierda que echaron nos acabamos por creer.

Porque no hay nada que nos guste más que la mierda. Mierda para maquillarnos, mierda para ejercitar los abdominales, mierda que sale de una pantalla, etc.
Vivimos tras una cortina de humo en la que todo aquello está hecho para encontrar una solución superficial que nos quite y calme todo ese agobio que ellos mismos nos infectan.
Es una bola que cada vez se hace más grande y grande y grande… hasta que un día esa bola, presa del pánico, se vuelva loca comenzando a actuar de forma irracional, disolviéndose en pequeñas bolas de nieve individuales.

No nos obligan a nada, pero si te condicionan imperativamente.
Vivimos rodeados de paradigmas creados por los mandamases que las siguen manteniendo y cuidando.
Paradigmas que rigen el mundo estableciendo clasificaciones sobre lo mejor y lo peor, sobre que es bueno y que es malo, sobre que es ilegal y que es de buen ciudadano, sobre nuestra vida.

Sigmund Freud, en su libro “la psicología de las masas”, habla sobre cómo es posible manejar y moldear una masa hasta tal punto que sustituye sus rasgos individuales por los colectivos, perdiendo libertad y capacidad de pensamiento crítico, a la vez que exalta la agresividad y la confianza en el ideal o mensaje de la masa a la que comienza a pertenecer.
Y, amigos míos, no existe masa más grande que la población mundial.
Es por eso que ahora, una vez encontrada la verdad y sumergido en mis pensamientos, puedo decir que yo y mis individualidades somos uno.

Me importa una mierda que me tomen por loco, ya que éstos son aquellos que no viven regidos por las leyes, sino por la verdad. Pues son individuos enviados por alguien que pudo huir, y, ahora exiliado en la verdad absoluta, instruye a cualquiera que quiera escucharle.

Pero, ¿Quién quiere escuchar a la locura?
Nadie, pues te vuelves loco, y ¿Quién quiere estarlo?
Nadie, pues te transforma y perturba la realidad.

Eso es lo que te responderán si preguntas a cualquier “infectado”.

La locura es el peor problema ante el que se pueden encontrar, es por eso que desde tiempos inmemoriales, han tratado de encontrar una forma de callarla y exterminarla.
No les beneficia, es más, si en un atisbo de irracionalidad entendible, llegamos a comprender el poder y la realidad de la locura, esa muralla que defiende su verdad, podría comenzar a derruirse, siendo el principio del bien.

No obstante, no son nada necios, pues cuánto más cerca estamos, más estímulos adictivos nos implantan.
La tecnología no es más que una forma de tenernos entretenidos.
Son demasiados años ya “cuidándonos”.

Hubo un tiempo en el que nos dimos cuenta de sus malvados planes. Pero, tras siglos de arduas batallas, ganaron.

Y ahora su sistema está tan implantado que nacemos con una idea de él, en vez de nacer con la idea individual y propia de cada persona.
Pero todavía se puede, sólo tenemos que encontrar la locura de entre todos esos genotipos superficiales y liberarla.
Encontrarla por favor, antes de que sea demasiado tarde.

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5 Comentarios Agrega el tuyo

  1. neofreemind dice:

    Yo me lo guardo y reblogeo si no te importa =O)

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    1. Sii sin problema, reblogealo si quieres:)

      Le gusta a 1 persona

  2. lusalo14 dice:

    ¡¡Excelente escrito!! Totalmente de acuerdo… 🙂 😉

    Le gusta a 1 persona

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